
Cuando una persona presenta este cuadro tan amargo es porque está pasando por un estado de ansiedad bastante delicado, tal vez por algún trauma recibido en carne propia (muerte de un ser querido, separación, etc.) o por que su crianza fue o es muy tormentosa, también el motivo puede ser de origen social (estafas, robos, discriminación, etc.).
Los jóvenes de pandillas que son otro ejemplo evidente de este síndrome, se sienten incomprendidos, faltos de amor y afecto, por lo tanto devuelven lo que supuestamente han recibido, (odio, desprecio y autodestrucción) No olvidemos nunca que este síndrome del odio es solamente el resultado de un origen insatisfecho, de una sociedad injusta, faltos y carentes de afecto y seguridad, donde el fin justifica los medios a través de políticas obsoletas y depravadas, donde impera el egoísmo desmedido y el principio de capital para pocos, apoyados en el enriquecimiento ilícito, para unos pocos y la pobreza generalizada para muchos, estas actitudes vividas a través de la historia de la humanidad, ha generado este síndrome de odio y otros más que solamente hacen víctima a la misma humanidad, ejemplo de esto son las guerras y las luchas entre los pueblos, países e imperios.



