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---------El peor obtáculo es el miedo-----------

domingo, 24 de febrero de 2013

Los Gritos como Armas



William Shakespeare decía: 
Siempre me siento feliz, sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución, lo único que no se resuelve es la muerte. No permitas que nadie te insulte, te humille o te baje la autoestima. Los gritos son el arma de los cobardes, de los que no tienen la razón. Siempre encontraremos gente que quiere culparnos de sus fracasos y cada quien tiene lo que se merece, también hay gente hipócrita que te saludan con un beso y un abrazo…. Por eso disfruta la vida porque es muy corta, por eso ámala, se feliz...vive intensamente... recuerda: Antes de discutir, respira. Antes de hablar, Escucha. Antes de criticar, Examínate. Antes de escribir, Piensa. Antes de herir, siente.



Acá le traigo un par de lecturas que encontré por la red y que me parecieron muy importante publicarlas. Como en ningún momento y bajo ninguna circunstancia estoy ni estaré de acuerdo con la piratería, cada lectura tiene citada su dirección (link) del sitio desde donde las tomé.
Disfrutenlas….

ALGUNOSTRUCOS PARA DISCUTIR CON EFECTIVIDAD, Y SIN DESTRUIR
http://www.oocities.org/henrycou/algunostrucos.htm


Todos sabemos que una diferencia de opinión, aun en cosas importantes, no tiene porqué terminar en una pelea. Pero pensemos un poco en qué ocurre a nivel práctico, cuando discutimos con otra persona que no está de acuerdo con nosotros sobre algún aspecto "importante". Muchas veces una simple diferencia de opinión con nuestros hijos, cónyuge, amigos, etc., se convierte en una discusión donde se sube la voz, hay críticas, sentimientos heridos, y hasta a veces, insultos y distanciamiento recíproco. Hay maneras de hacer las cosas, hay algunas "herramientas" para discutir productivamente, la solución no es callar y otorgar, ni tampoco gritar y "ganar". Les doy algunas sugerencias:

1. Discutir sin discutir.

El propósito humano de toda discusión es aclarar, es mejorar el entendimiento. El propósito nunca puede ser ganar una batalla, porque el que discute para ganar utiliza cualquier arma contra su "oponente". Burlas, amenazas, lágrimas, críticas, juicios exagerados, etc. El único resultado es más hostilidad y rencor. Discutir para aclarar es diferente de agredir, es diferente de inflar el ego con la derrota ajena. Cualquier acusación, cualquier crítica, cualquier condena, cualquier comentario sarcástico, lo único que logra es que el acusado se ponga a la defensiva y/o al ataque. Si lo que buscamos es exponerlos hechos y que el otro comprenda nuestro punto de vista, está muy bien; pero si lo que se busca es desquitarse, sentirse más poderoso, lograr que los demás piensen como usted o lograr que los demás hagan lo que usted quiera, deténgase, no discuta, piénselo mejor, incluso puede dejar la discusión para otro momento en que se encuentre más "equilibrado".

2. Discuta sólo por aquello que realmente vale la pena.

Antes de abrir la boca, pregúntese a usted mismo, honestamente: ¿Qué pretendo lograr a través de este intercambio de opiniones? ¿Tener razón y ganar el premio máximo a la inteligencia? ¿dominar a la otra persona? ¿desquitarme? ¿hacer lo que se me antoja sin sentirme culpable? ¿no permitir, bajo ningún concepto, que el otro tenga el placer de pensar que tiene razón? Nada de eso vale la pena. Pero nosotros, los uruguayos, a veces no queremos dejar pasar nada, pensamos y decimos: " a mi nadie me va a pasar" y terminamos enfrascadísimos en discusiones inútiles, que no son más que un orgullo mal entendido y un duelo de honor en el cual siempre perdemos. Perdemos porque si ganamos, dejamos herido al otro, y si es alguien a quien queremos, eso es malo, y si es alguien a quien no queremos, también es malo, porque tarde o temprano intentará desquitarse.

3. Al discutir, sea claro y específico en lo que desea.

Esto logra que nuestro interlocutor sea mucho más receptivo. Evite por todos los medios, el hábito de discutir y comunicarse en base a indirectas, que sólo sirven para no comprometerse en lo que uno mismo es, piensa y siente. Las indirectas pueden muy bien servimos de escondite, pero hacen que nuestro interlocutor interponga un escudo que a veces se hace infranqueable. Por otra parte, si el que nos escucha no recibe un mensaje claro de qué es lo que esperamos de él, difícilmente pueda damos su parecer.

Estos son dos ejemplos: Una madre dice a su hija adolescente: "¿Viste? la hija de Irma salía hasta cualquier hora con el novio, ahora está embarazada." Una esposa dice al marido: "Me gustaría que fueras más normal. "

4. Exprese sus pedidos o sugerencias en positivo.

Cualquier orden o sugerencia que contiene un "no", produce inmediatamente un rechazo casi instintivo. Es todo un desafío que provoca nuestra rebeldía infantil con pensamientos como "no te voy a hacer caso, voy a hacer lo que a mí se me antoje, no sos mi padre ni mi madre para mandarme." Diga "me gustaría que llegaras antes de las 10 de la noche" en lugar de decir "no quiero que llegues después de las 10 de la noche". Diga "quisiera tener más juegos sexuales previos", en lugar de decir "no quiero que vayas directamente al grano". El pedido formulado en negativo, hace que el "no" rebote varias veces dentro de la cabeza, y la respuesta sea un "no".

5. En todo momento sea amable (aun cuando el otro no lo sea).

Siempre esté por "encima" de su interlocutor, nunca lo agreda. No condene a su interlocutor con adjetivos negativos, dirigidos estratégicamente a sus áreas sensibles. Eso, inevitablemente, pone barreras en la comunicación. Una comunicación por demás errónea con un hijo adolescente, puede tener frases del tipo: "siempre te peleás con tus amigos, nadie te quiere", "no servís para nada, sos un haragán". Esa comunicación se centra en la "clase" de persona que es el otro y naturalmente, produce una reacción defensiva en el criticado, que nos aparta del tema central de la discusión. Las quejas tampoco conducen a nada. Casi siempre producen contra?quejas que dificultan el entendimiento. Por ejemplo, en una pareja: "Nunca me llevás a ningún lado, sos un egoísta. Claro, como vos sos un ermitaño y no te gusta salir, yo que reviente. " Y la respuesta: "¿Pero que decís? callate la boca, la egoísta sos vos, que me obligás a ir a ver todo el ciclo de cine checoslovaco ... " Y así sucesivamente, la conversación va de la queja a la contraqueja. Otra forma muy poco amable y muy uruguaya de comportarse durante una discusión, es el "acorralamiento". Todos conocemos personas que son más hábiles discutidoras que otras, y van acorralando a quien consideran su oponente con frases como: "¿Ves? no me hablás porque sabés que yo tengo razón". "te quedás callado porque no tenés nada que decirme", "siempre sos igual, nunca vas a cambiar", "lo que pasa es que sos un mal padre (o madre, hijo, esposa>. Si usted es un hábil discutidor, no acorrale nunca a su "víctima", le aseguro que a la larga no va a ganar nada con eso. Cuando nuestro interlocutor se siente en franca desventaja, tiende a negarse a hablar o a no hacerlo sinceramente y en algunos casos, hasta puede entrar en un mutismo casi absoluto. La abundancia de críticas y quejas, debilita cualquier vínculo afectivo; la abundancia de elogios sinceros, siempre mejora cualquier vínculo afectivo.

6. Sea absolutamente honesto al discutir.

Muchos de nosotros, cuando estamos seguros de tener la razón aunque en el fondo, no la tengamos nos sentimos con el derecho de magnificar elementos importantes y/o pequeños detalles que nos favorecen en la discusión, y disimulamos o le quitamos importancia a otros que apoyan el punto de vista contrario. Si cambiarnos los hechos de la realidad, aunque sea apenas, difícilmente podamos lograr una comunicación con el otro, de forma de llegar a un entendimiento mutuo.

7. Antes de ponerse a discutir, parta de la base de que su interlocutor puede tener razón.

Esa posibilidad siempre existe, aun cuando estemos plenamente convencidos de nuestro punto de vista; puede ser que se nos hayan pasado elementos por alto, o que estemos confundidos, o muy ofuscados para poder ver con claridad, o cualquier otro error humano en la apreciación de algo conflictivo. Incluso a veces, ambas partes pueden tener razón. de acuerdo a sus respectivos puntos de vista particulares. Por ejemplo: la madre de un adolescente puede querer que él no salga hasta muy tarde, porque podría ser peligroso; a su vez el muchacho puede tener razón en que si no sale de noche, se pierde las mejores diversiones. En cualquier discusión, es sumamente importante saber escuchar a la otra persona, no para interrumpirla cuando dice algo incorrecto, o algo con lo que no estamos de acuerdo, sino para ver cuáles son aquellos aspectos en los que sí coincidimos, para así poder comenzar a construir la base para un acuerdo. Tras escuchar, puede ser que no cambiemos en nada nuestro punto de vista, sin embargo, podremos enriquecernos mucho aprovechando conceptos e informaciones importantes que el otro ser humano nos brinda.

8. Comience la charla hablando de lo que le interesa a la otra persona.

Es importante, para comunicarse, partir de una relación humana empática-afectiva. A cualquiera de nosotros nos gusta hablar y que nos hablen de lo que nos interesa. Por ejemplo, si sabemos que tenemos que tratar con nuestro hijo adolescente el tema de su bajo rendimiento académico, podemos comenzar hablando acerca de su colección de discos, si ése es uno de sus principales intereses. Al comenzar hablando de lo que le interesa a la otra persona, generamos automáticamente, una predisposición a seguir escuchando aquello que tenemos que decirle.

9. Cuando entre en el tema de la discusión, comience tocando un aspecto en el que ambos estén de acuerdo.

Si logra que la persona en cuestión piense y/o diga "sí" de entrada, usted aumenta, automáticamente, las probabilidades de que acepte como válidos sus argumentos. Si de entrada piensa o dice que no a su comentario, lo más probable es que su conversación continúe en una inercia de nones. Lograr desde un comienzo la adhesión positiva del interlocutor, le permitirá estar frente a una persona mucho más receptiva a todo lo que usted tenga que decirle.

10. No se aparte del tema central de la discusión.

Las peleas destructivas, incontroladas, que muchas parejas tienen, son explosiones repetidas una y otra vez, que nunca llevan a ninguna palie, porque son peleas por lo erróneo, donde se olvida, a los dos minutos de iniciada la discusión, cuál fue su tema central y se sacan a relucir todas las quejas posibles y no hay lugar para una comunicación concreta y efectiva. El hábito de las peleas incontroladas e interminables, es un pasatiempo para muchas parejas uruguayas. Por eso, antes de abrir la boca, piense de antemano cuál es el tema específico que quiere tratar y no se aparte de él por ningún motivo. Si ve que su interlocutor lo hace, llámele la atención, y si sigue hablando de otros temas, no caiga en la tentación de seguirlo por esos caminos, porque va a terminar en una maraña de conceptos, frases, ideas y sentimientos, indescifrables e inconducentes.

11. Permita que la otra persona se exprese libremente.

Si usted no deja que su interlocutor diga todo lo que piensa y siente sobre el tema específico, si lo está interrumpiendo a cada rato, presionándolo, contradiciéndolo, acotando comentarios, etc., el otro nunca lo va a escuchar, porque va a tener la sensación de que usted no entendió aún su punto de vista y, que por lo tanto, todo lo que dice está basado en la falta de información y no tiene, entonces, nada que aportarle. Al permitir a la otra persona explayarse libremente, logramos una predisposición favorable hacia nosotros, a la vez que podemos apreciar los puntos de vista en común que podamos tener. Además, si nos mantenemos en silencio, escuchando lo que nos dicen, vamos a lograr una mayor claridad mental para comunicamos que si hablarnos ininterrumpidamente.

12. Utilice vías de comunicación afectiva.

La comunicación es fundamentalmente de tipo verbal, pero muchas veces, a través de malas experiencias repetidas, se produce una barrera infranqueable, a nivel verbal. Por ejemplo, muchas parejas se quejan de que no pueden hablar entre sí. Si las puertas de la comunicación verbal están cerradas, se deben buscar nuevas vías; también es comunicación acariciar, abrazar, hacer algo agradable juntos, compartir actividades, ayudar, tener relaciones sexuales, complacer al otro en algo que le guste, etc. Dentro de esto debemos incluir todo lo que tiene que ver con la comuniaci6n a través de la expresión facial y la actitud corporal. Escuchamos y le hablarnos mejor a alguien que nos está sonriendo, que a una persona con el ceño fruncido. Escucharnos y le hablarnos mejor a una persona que tiene los brazos a los costados del cuerpo que si están cruzados o en jarro. Escuchamos y le hablamos mejor a alguien que nos llama por nuestro nombre, que a alguien que nos dice "che, vos ... " o a alguien que nos trata de usted. Todas estas son formas de acercamos cuando la comunicación verbal tradicional se ve dificultada.

13. Elija el mejor momento para la discusión.

Si tiene que hablar con un amigo sobre algo importante para usted, no vaya a su casa el día que está mirando por la televisión el partido más importante para la clasificación en el Mundial. Si tiene que hablar con su esposo/a, no lo haga cinco minutos antes de que se vaya al trabajo, ni cuando recién llega, cansado, después de una jornada con horas extras y todo. Elegir el momento más adecuado significa que ambos estén tranquilos, descansados, sin apuros. En esto usted puede colaborar creando el ambiente; por ejemplo, si sabe que a su hijo le gusta el flan casero, puede servirle una buena porción antes de hablar con él sobre lo que le interesa, y crear así el ambiente favorable para una conversación distendida.

14. Reitere en todo momento el afecto, amor y/o el aprecio que siente por la persona con la que está hablando.

Demostrar aprecio y respeto honestos hacia la persona con la que estarnos hablando, no sólo es una buena regla de relaciones humanas, sino que es un ingrediente indispensable para conseguir una comunicación efectiva; por ejemplo, en una discusión con una persona a quien queremos, y que nos está criticando, hay que evitar a toda costa caer en el destructivo juego de quién es el peor. En el caso de que una discusión se vuelva muy acalorada, es conveniente pedir una tregua, antes que terminar faltándole el respeto a la otra persona o viceversa. Por ejemplo, en vez de intentar que el otro haga lo que nosotros queremos, explicándole nuestros motivos, intentemos ver desde el otro punto de vista qué lograría de positivo la otra persona haciendo lo que nosotros queremos. Nosotros podemos desear que nuestro hijo tenga buenas calificaciones en el estudio, que eventualmente favorezcan su inserción laboral, pero a él tal vez eso no le interese y por más que le hablemos nunca vamos a llegar a un acuerdo. En cambio si le decimos que si estudia un poco más, podrá evitar ir a examen y disfrutar de unas vacaciones completas, sí nos va a escuchar. De esta manera le estará demostrando a su hijo que lo aprecia, que le interesan sus problemas y que lo quiere ayudar. Otra manera más de demostrar aprecio hacia la persona con la que hablamos, es, una vez terminada la conversación, se haya resuelto o no el problema, reiterar el afecto, amor y/o aprecio que sentimos, con frases del tipo de "me alegro de haber podido hablar contigo", "ahora que hablé me siento mejor", "tendríamos que hablar más a menudo", "ahora entiendo cosas que antes no entendía", "me siento más cerca tuyo", "te quiero mucho", o lo que corresponda, según el caso.

15. Recuerde siempre que un intercambio de opiniones no tiene porqué llegar a un acuerdo o a una solución definitiva.

Si usted comienza una discusión, partiendo de la base de que tiene que arreglarse todo en ese momento, o nunca más se va a poder solucionar, discutirá con tanta pasión y vehemencia que será imposible llegar a un acuerdo. Un intercambio de opiniones es sólo eso: un intercambio de opiniones, por medio del cual se puede alcanzar una solución parcial, una solución transitoria, una simple transmisión de información que puede utilizarse en sucesivas charlas, o también puede aportar una solución a un problema, pero no necesariamente tiene que suceder esto último. Tenga la suficiente flexibilidad mental para tomar las cosas con calma y trate de tener expectativas realistas acerca de los resultados de cualquier discusión, sin importar la trascendencia del asunto. Por más apurado que esté en resolver algo, acepte que siempre puede haber otras instancias.

¿Bajoque circunstancias se justifican los gritos de una persona?

Por lo general las personas gritonas son mal vistas y pierden el respeto de los demás, dicen que los gritos son el arma de los que no tienen razón, que es falta de educación, etc, pero creo que las generalizaciones siempre tienen sus excepciones y que hay momentos en que una persona grita por desesperación, por abuso, por impotencia...
  
Conozco gente que con mucha educación y sin levantar la voz hace cosas terribles y cuando alguna de sus víctimas explota y levanta la voz entonces se hace el ofendido o el que no entiende...
  
Habría que pensar que algo grave puede estar pasando para que una persona pierda el control y grite, esa persona puede estar desesperada y estar gritando sin control en busca de ayuda y atención.
  
Habría entonces que analizar por que esa persona grita para poder después juzgar si es mal educada o si es víctima de la desesperación por alguna injusticia.

 Agresión verbal, cuando el insulto es el arma
 La violencia psicológica seejerce de muchas formas y causa daño
 http://suite101.net/article/agresion-verbal-cuando-el-insulto-es-el-arma-a13715#axzz2LqfuZOu5

Es tal la costumbre de insultar que muchas parejas no logran entender que la agresión verbal es tan grave como la violencia física, y en algunos casos, el daño es mayor.

No existe país ni grupo social que no tenga incorporados en su lenguaje palabras soeces que se utilizan como una forma de agredir a otras personas. De una cultura a otra, incluso en algunas que hablan el mismo idioma, las palabras que se utilizan para herir pueden no tener el mismo sentido pero el efecto es el mismo: Agresión.

Lo que es un hecho, es que la palabra que denigra tiene un sentido subjetivo, y es ese mismo elemento el que hace que tenga tanto poder.

El uso habitual del insulto lo hace parecer normal, y es eso precisamente lo que lo hace peligroso. Porque enfrentadas a la agresión, las personas van perdiendo sensibilidad frente a los efectos a largo plazo del menosprecio o la violencia.

Muchas parejas utilizan un lenguaje de confrontación, desacreditación, humillación o maltrato, y es tan habitual que pierden la capacidad de asombro frente a las expresiones que utilizan, que en otro contexto, evidentemente, les provocaría un gran rechazo personal; el insulto sólo acrecienta la crisis de las relaciones de una pareja.
 Usos de la palabra agresiva:

  • El insulto tiene como objetivo al menos alguna de las siguientes razones:
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  • Denigrar la dignidad de un individuo. Por esa razón generalmente los insultos son usados como dardos, precisamente atacando dicho aspecto. La virilidad, en el caso de los varones. La femineidad, en el caso de las mujeres. O la misma naturaleza humana, por eso la alusión a animales.
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  • Destruir la integridad moral de una persona. El insulto logra su objetivo cuando una persona ve mermada su imagen y siente que es disminuida, rebajada o menoscabada.
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  • Dañar emocionalmente. Una palabra usada como arma tiene la propiedad de provocar dolor emocional, que es en muchos casos, tan fuerte como el dolor físico.
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  • Destruir la imagen o la reputación de alguien. Eso se logra con insultos que siembran dudas sobre las inclinaciones personales, sobre su valor como individuo, sus actos privados, o cualquier cosa que ponga a la persona en desmedro en su contexto social.
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  • Sembrar discordia entre pares o en grupos sociales. En este caso el insulto tiene un fin político o de presión grupal. Se utiliza exacerbando motivos raciales, nacionalistas o de supuestas capacidades de un grupo u otro.
  
Los medios de comunicación y la agresión verbal

Lamentablemente, como señala Sílvia Cebrián de la Universidad Jaume I de España, hoy se vive lo que ella llama una "cultura de la polémica en la que predomina el vocabulario bélico (la guerra contra la droga, la lucha contra el cáncer, la batalla entre los sexos o la que mantiene los políticos), los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la construcción de una cultura de paz y, por su alcance internacional, en el entendimiento y la comunicación entre los pueblos. Sin embargo, la lógica del mercado domina sobre la solidaridad, también en la información. La polémica y la violencia venden; el diálogo y la paz, de momento, muy poco".

Esa dinámica de polemización, enfrentamiento y violencia se traslada a las relaciones interpersonales, donde es muy fácil repetir el mismo lenguaje que impregna la realidad de todos los días.

 Umbral de tolerancia 

Es posible que una pelea campal o la utilización de armas de fuego llegue a aterrorizar a las personas. Sin embargo, tal como señala Cebrián, el lenguaje no suele provocar el mismo efecto, no obstante, las personas no se dan cuenta que, a la larga, el daño es peor que una pelea campal o una herida de bala.

Se habla de "umbral de tolerancia" a la facultad que tienen las personas para soportar determinados estados físicos y psicológicos.

Cuando se van aceptando paulatinamente algunas expresiones, se van creando las condiciones para tolerar otras que sean más ofensivas o violentas. Llega un momento en que estamos inmersos en un contexto de violencia verbal, sin apenas percibirlo.
 La cultura de la polémica 

En su libro La cultura de la polémica: Del enfrentamiento al diálogo (Barcelona: Paidós), Déborah Tannen, sociolingüísta de la Universidad Georgetown, señala que en los medios lo que predomina es la crítica, el ataque y la oposición para replicar las ideas o al público en general. Se va asentando entonces, una cultura que tiene un lenguaje de enfrentamiento como único parámetro de relación.

Nuevamente, otro elemento que sirve para crear las condiciones en las que las personas comienzan a ver su día a día y sus vínculos personales.

En el análisis del discurso se puede comprobar cómo las personas van incorporando a sus diálogos esa visión confrontacional tan común en los medios de comunicación.

Como señala el psicólogo Roberto Rosenzvaig, el problema del asunto es que "cuando una pareja ha discutido confrontacionalmente durante un cierto tiempo, ya no creen sinceramente que pueden hacerlo de otro modo, se vuelven desconfiados, así que las emociones negativas están instaladas desde el principio de la discusión".


 Conclusión 

Calificar el insulto como una forma de maltrato es el primer paso para comenzar a establecer una relación sana. Las personas necesitan entender que la agresión y la violencia no son formas saludables de relación.

Cuando se permite el insulto, se falla contra sí mismo. El insulto rebaja, humilla, agrede, maltrata, violenta. Parar esa conducta es un paso necesario para asegurarse un medio ambiente propicio para el crecimiento normal como persona. Así como existen carteles: "¡Basta! ¡No más violencia!", deberían existir algunos que dijeran lo mismo, pero, en relación al insulto.

La pareja que no para el insulto tarde o temprano se convierte en parte de un drama de violencia cruzada que siempre hace daño emocional y físico. El insulto es también violencia doméstica, por mucho que se lo quiera minimizar.

domingo, 6 de enero de 2013

¿Debemos ser como los demás?


Existe una idea muy popular, generalizada y perfectamente equivocada que nos dicta a todos nosotros los incautos que “debemos ser como el resto de las personas”. Este es un pensamiento muy tonto y está muy lejos de ser catalogado como lógico.

La naturaleza le ha provisto a todo el reino animal y vegetal de adornos que les ayudan a garantizar la supervivencia como seres, los coloridos aspectos de algunos animales exóticos y la belleza de algunas plantas son ejemplos de ellos. Nosotros los humanos no tenemos tanta suerte, nos crearon con no más que un cuerpo desnudo y pálido sin ningún atractivo, pero poseemos el poder de pensar y el don de inventar y es aquí donde nos improvisamos lindos maquillajes y hermosos vestidos para atraer a nuestra pareja, ya no usamos nuestros olores como antaño ya que se consideran antihigiénico oler mal, pero los reemplazamos por ricos perfumes extraídos de la naturaleza.

En realidad todo esto es una farsa, si la naturaleza hubiese querido que seamos como queremos, entonces simplemente seriamos así y no estaríamos usando disfraces para conquistar la atención de los demás, nuestra verdadera belleza esta en nuestro interior, en como somos, como nos sentimos, como pensamos, como actuamos y que tan buena calidad de personalidad y conducta tenemos. Si quieres vivir en la fantasía y el engaño para conquistar, allá tu, en un futuro no muy lejano ya eso no te funcionará, lo único que perdura es tu ser real, tu verdadero yo.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Espejo. Más Ejercicios.

EJERCICIOS CONTRA:
La Paranoia:
Sentarse frente al espejo durante 5 minutos dos días seguidos.
Obsérvese bien su mirada, boca, nariz, frente, cachetes…
Mírese bien, así es como los demás no ven.
Al segundo ejercicio ya habrá perdido la paranoia de que es feo, horrible, etc.
Los Gestos Erroneos:
Frente al espejo, haga gestos naturales durante 5 minutos.
Ahora haga gestos exagerados.
Ahora haga gestos en un punto medio.
Haga esto durante 30 días o hasta dominarlos.
La Mala Conversación:
Siéntese frente al espejo. Con la frente en alto comience a hablar con usted mismo de cualquier tema.
Hable sin temor y mírese siempre de hito en hito a los ojos.
Haga los gestos en forma natural y que se correspondan a lo que dice.
Haga también gestos con sus manos.
Respire profundamente antes de comenzar una nueva oración.
Si no se le ocurre nada, diga algunos trabalenguas.
Grabe su voz y corrija sus defectos.
Has esto 20 minutos diarios por 30 días.
Las Emociones Deprimentes:
Durante 10 minutos frente al espejo piense en momentos felices, momentos tristes y momentos de ira.
Luego piense en momentos de incertidumbres, momentos de reflexión y momentos agonía.
Observa tu cara durante cada pensamiento, mira como cambia de acuerdo a tus pensamientos y emociones.
Ahora, durante otros 10 minutos, has los mismo ejercicios, pero ahora maneja tus emociones a voluntad.
Has esto por 30 días, o hasta que domines tus emociones.
La Mala Postura:
Para este ejercicio necesitas un espejo grande, que abarque todo tu cuerpo.
La idea de este ejercicio es corregir tu postura. Mientras lo haces, puedes ir repasando los ejercicios anteriores.
Colocado de perfil, párate de forma natural y relajada.
Ahora adopta una postura totalmente erguida y natural (sin forzarla), con los hombros levantados, piernas firmes y frente en alto, como mirando siempre por sobre el hombro. Puedes usar un aire de arrogancia o narcisista.
Mantén siempre tus hombros hacia afuera y tus pechos al frente, con la frente en alto y mirada segura y con las piernas separadas para reclamar más espacio.
Has esto diariamente por 30 minutos hasta que domines muy bien la capacidad de una postura correcta y firme.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Trastornos psicopáticos de la personalidad (Psicópatas fanáticos)

Las bases del fanatismo se apoyan sobre las exageraciones entusiasta y exageradas de ideas, creencias y en opiniones tenaces, rígidas y extremadas, el fanático defiende ciegamente lo que piensa que deben ser y son las cosas y nada lo saca de su razonamiento equivocado. Los fanáticos tienen ideas sobrevaloradas y son muy activos, en la mayoría de los casos abarcan más de lo que son capaces de defender y demostrar, no necesitan tener información precisa de lo que defienden, solo les interesa defender a capa y espada sus puntos de vista y nada ni nadie los saca de su mundo.
El fanático defiende con devoción y sin cansancio lo que el considera que es lo correcto. Buscan justicia a sus causas y dejan de lado el resto de sus obligaciones y responsabilidades. Son generalmente problemáticos, obstinados, testarudos y generalmente no quieren ver u oír lo que es verdad…, luchan por lo que creen  aunque los demás no compartan sus puntos de vista y no se detienen hasta ganar.
 

Algunos fanáticos intentan de maneras diferentes en imponer sus ideologías como única y válida a los demás, creyendo que estos se lo agradecerán en el futuro. Al fanático no le interesa lo que piensen los demás, se integra a gentes con sus mismas ideologías y se escuda en sus creencias.
El fanatismo es un mecanismo de defensa. El fanático sufre la ansiedad de seguridad en algo por lo que se siente inseguro. Según Freud, “A través del fanatismo el hombre busca su felicidad y su seguridad”. Por su parte Erich define el fanatismo como “un intento de escapar de la soledad, el deseo de establecer vínculos afectivos con otras personas que creen igual, disminuyendo así el miedo a la libertad y a la soledad a la misma vez”.
Muchos son los medios por lo que una persona llega a convertirse en un fanático en potencia:
·          Información o educación errada
·          Entorno social con ideas erróneas
·          Los medios que promueven información subliminal
·          Mala interpretación de lo que ve en la TV o en su entorno social
·          Por lavado cerebral
·          O por apoyo a un equipo deportivo
Todas o algunas pueden ser causales de este mal, pero nada de esto es problema mientras el fanatismo se limite a las reglas y leyes…, cuando el fanático se sale del carril y deja de ser un fanático político, religioso, o deportivo (por ejemplo) para convertirse en juez y ejecutor, sentenciando de diversas maneras a los que no se adaptan a sus perspectivas, entonces ya estamos hablando de Psicópatas fanáticos:
·          Asesinos (tipo vigilantes)
·          Terroristas
·          Predicadores o pronosticadores de desastres
·          Sectas religiosas, etc.
¿Cómo se cura a un Fanático?
El fanatismo se cura con tratamiento profesional de parte de un psicólogo ayudado con las terapias de un psicoterapeuta. Podemos también evitar el fanatismo errado educando muy bien a nuestros hijos y alumnos desde muy pequeños y evitando que se auto asesoren con los programas que ven en la tv o con la información que ven por la web. Hay que estar vigilantes. Un niño bien educado será un adulto muy apreciado.

viernes, 5 de octubre de 2012

Agresividad a partir del seno familiar


 

 
Son agresivas aquellas personas que de niños fueron victimas del terrorismo familiar o de cualquier acto de violencia que vivieron durante sus infancias, estas personas de niños fueron testigos de eventos en donde los padres  discutían entre si por cualquier tontería sin importarle para nada sus presencia o sus sentimientos, también sufrieron muchos daño físico y/o verbal sin ninguna razón lógica con las que se les dañó su frágil inocencia, otros familiares y amigos de los familiares también fueron alimentando poco a poco esas infantes actitudes con conductas negativas y ayudaron a encaminarlos por el riel del error. Generalmente cualquier situación que nos recuerde ese pasado tenebroso, activa en nuestro subconsciente un resentimiento poderoso y mucha rabia que  nos sirve de gatillo para disparar nuestro odio irracional hacia cualquiera que tenga la mala suerte de estar a nuestro alcance.
Usamos la violencia a modo de defensa inmediata, buscando finalizar de manera muy rápida, ese algo que nos resultaría muy incomodo y no nos interesa ni siquiera pensar en lo destructivo que esta pueda ser.
Pero no todo esto es malo, a medida que maduramos, aprendemos a controlar esa ira convirtiendo los malos ratos en experiencias constructivas, en otros casos utilizamos la rabia controlada como arma para alcanzar nuestros objetivos y con ello triunfar en nuestras vidas.
Si no se aprende a canalizar esas violencias desde temprana edad, inconscientemente se estará alimentando más y más un odio muy profundo, que moldea lentamente para el futuro a un ser sin corazón y sin personalidad racional, en pocas palabras se estará gestando a un delincuente, a un terrorista, a un violador, o cualquier cosa peor.
A diario nos enfrentamos a situaciones en las que somos blancos del abuso físico o verbal de otros, a veces somos nosotros mismos los que sufrimos esa conducta agresiva después de haber sufrido un desplante leve, moderado o fuerte, y la única manera de sentirnos más o menos bien es descargando todo este malestar en otra persona.
En conclusión, la agresividad se forma en el seno familiar, escolar y/o social y es proporcional al grado de educación personal que reciba la victima de abuso y la guiatura que se le preste por parte de su círculo de familiares y amigos.

sábado, 18 de agosto de 2012

Técnica frente al espejo (continuación)


En diciembre del 2010 publiqué un post acerca de la técnica del espejo, pero está práctica se hace en silencio frente al espejo. En esta ocasión le hablaré de la técnica hablada.

Dorothy Briggs dijo:

“Mientras escondas tus sentimientos, te estás alienando (perturbando) de ti mismo y de los demás, y tu soledad es proporcional”. 
El objetivo de esta práctica es exteriorizar las condiciones opuestas que están ocultas en tu interior, sacándolas, analizándolas y desechándolas o cambiándolas por cualidades buenas y más provechosas.
Para ejercer esta técnica solo basta con sentarse frente al espejo, relajarse y actuar de modo espontaneo contigo mismo, mientras fijas tu mirada de hito en hito con la del reflejo en el espejo, respira con el abdomen y calmadamente mientras repites tus autoafirmaciones, luego haz una respiración profunda mientras observas como reacciona tu cuerpo. Esto lo puedes repetir las veces que desees.

Debes proponerte una disciplina diaria con este ejercicio sin presión, sin ansiedad, con fe y mucha espontaneidad.

Recuerda que mientras no exteriorices tus bloqueos jamás te liberarás de ellos.

viernes, 17 de agosto de 2012

Aptitud

Según la wikipedia:

La aptitud o "facultad" (del latín aptus = capaz para), en psicología, es cualquier característica psicológica que permite pronosticar diferencias interindividuales en situaciones futuras de aprendizaje. Carácter o conjunto de condiciones que hacen a una persona especialmente idónea para una función determinada.

Mientras que en el lenguaje común la aptitud sólo se refiere a la capacidad de una persona para realizar adecuadamente una tarea, en psicología engloba tantas capacidades cognitivas y procesos como características emocionales y de personalidad. Hay que destacar también que la aptitud está estrechamente relacionada con la inteligencia y con las habilidades tanto innatas como adquiridas fruto de un proceso de aprendizaje.

Aptitud

Las ideas moldean nuestra conducta intelectual.

Algunas personas ven las cosas a través del cristal de lo que piensan de cómo deberían ser, y de acuerdo a esas ideas (acertadas o erradas) extremadas y no filtradas toman sus decisiones y realizan sus acciones, estas acciones forjan la conducta y el temperamento del individuo. Alguien dijo una vez: “el fin justifica los medios”…, esto es válido aunque los medios estén errados, y es lo que precisamente ocurre cuando se toman decisiones desesperadas o precipitadas, obviando el análisis previo antes de determinar alguna aprobación lógica. Otras personas son más científicas y racionales, estudian el caso o la idea desde diferentes ángulos y perspectivas sondeando las diferentes posibilidades antes de decidir que hacer con sus pensamientos o actos.

La conducta intelectual determina el resto de nuestras conductas científicas, sociales, deportivas, delictuales, etc, estas conductas determinarán finalmente nuestros dones y aptitudes o por el contrario, la falta de conductas intelectual determinará nuestra oscuras ignorancias, eso no quiere decir que los puntos de vistas sean malos o buenos, algunos piensan que la química es mejor, otros se arriesgan con la medicina, otros por las artes o el deporte y otros creen que la mafia es lo más barato y que es la que mejor dividendos da. Todo esto hacen de un individuo docto en una cosa en específico, pero ignorante de otra cosa o disciplina.

Hay quienes no tienen ninguna perspectiva en su vida.

Quienes tienen perspectivas cognitivas, están moldeando permanentemente una calidad de vida que es proporcional al grado de lo positiva o negativas que son sus ideas y de lo racional o irracional de las mismas, estas actitudes determinan que tan apto es positiva o negativamente una persona. Quien no tiene planes o perspectivas, no es apto en nada, es absolutamente un fracasado sin voluntad y sin garantía de progreso.